El auge de las subastas internacionales online exige un nivel de servicio doméstico que iguale la exclusividad de las mejores casas de subastas.
El mercado de las antigüedades ha experimentado un crecimiento sin precedentes gracias a las plataformas de pujas online, permitiendo que un comprador en Madrid adquiera una cómoda francesa del siglo XVIII ubicada en un castillo del Loira. Este fenómeno ha trasladado la presión a la logística de «última milla». El servicio «Guante Blanco» ya no es un lujo opcional, sino una necesidad operativa. Este protocolo implica que el equipo de transporte no solo entrega la pieza, sino que realiza un examen de condición (Condition Report) a la entrega, procede al desembalaje técnico utilizando herramientas especializadas y coloca el activo en su ubicación definitiva bajo las instrucciones de un decorador o conservador. En este segmento, el éxito no se mide solo por llegar a tiempo, sino por la capacidad de los operarios de manejar piezas de extrema fragilidad en entornos domésticos de alto standing, garantizando que la experiencia del cliente sea impecable desde el clic de compra hasta la instalación final.


0 comentarios